Hola amigue, soy Maru Cohen. Nací en el 90 (podes hacer la cuenta para ver cuántos años tengo), aunque, si te soy sincera, tengo momentos en los que me siento sin edad. O, en los que me siento más grande, o más chica de lo que mi edad me dice. Otras veces me siento exactamente con la edad que tengo (en esas andamos ahora).

Siempre me gustó escribir, y esa escritura fue adoptando distintas formas a lo largo de mi vida. Textos descriptivos de sensaciones, ideas o emociones. Algún que otro cuento. Intentos de canciones y también poemas. 

Me pasa amigue, que a veces siento que siento muchas cosas. Cuando esas emociones me sobrepasan, mi lado lógico me lleva a querer clasificarlas, analizarlas, comprenderlas. Les busco forma, a través de imágenes muy gráficas en mi cabeza, o mediante palabras, por lo general escritas. O eso intento, cuando mi mente no va demasiado más rápido que mi capacidad de volcarlas en un papel, o en una computadora. Todavía muy muy bien lo del diseño gráfico y el dibujo no se me dá, por eso lamentablemente las imagenes tan explícitas que me ayudan a comprender casi todo, quedan en mi cabeza, pero las palabras me ayudan a que todo vaya tomando forma de a poquito.

Tengo una necesidad imperiosa de comprender todo, casi, que el mundo entero. Inconscientemente voy buscando explicaciones lógicas a cada situación que vivo, explicaciones lógicas que a veces vuelan de lo racional. Quizás raciocinio y lógica no necesariamente tengan que ir de la mano. Al menos no en mi pequeño mundillo, donde la lógica a veces excede a la razón.

Hace rato me di cuenta que tengo ganas de compartir las cosas que pienso, siento y escribo con alguien, a quien le interese leerme. Dejar que mis palabras además de ser mías, sean del mundo, por eso acá estoy.

Además, me gusta viajar, tuve aventuras por el mundo que no plasmé en palabras, y se vienen nuevas, que no quiero dejar de escribir. Porque la memoria es algo bastante fugaz en este mundo efímero y quiero confiar en algo más que sólo en ella.

Mis ganas de compartir mis emociones y mis ideas, junto con las ganas de registrar mis viajes y mi vida me llevaron a pensar en este blog. En realidad, fue gracias a mi amiga Clari, que, ahora que me estoy yendo en una aventura de un año en Nueva Zelanda me dijo: escribinos un mail una vez por semana, contando algo interesante que te haya pasado. Y bueno, quizás el mail se convierta en entradas de este blog.

Ojalá te guste, te acompañe, te divierta, te emocione y te signifique aunque sea un lugar de pertenencia e identificación. 

Gracias por leerme.

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